Quedaron tareas sin terminar, proyectos que todavía no podemos mostrar, ideas que siguen en proceso y objetivos que parecen estar exactamente en el mismo lugar que el lunes.
Pero… ¿realmente no avanzamos?
Estamos acostumbrados a medir nuestro progreso por aquello que podemos ver: una tarea terminada, una venta realizada, un nuevo cliente, un proyecto entregado, una publicación hecha o un problema resuelto.
Sin embargo, una gran parte del trabajo que hacemos cada semana no produce un resultado visible inmediatamente.
Y eso no significa que no tenga valor.
El trabajo invisible también es trabajo
Quizás esta semana no terminaste ese proyecto.
Pero entendiste mejor cómo hacerlo.
Tal vez no lanzaste esa nueva idea.
Pero investigaste, comparaste alternativas y descubriste qué camino no querés seguir.
Quizás no conseguiste todavía el resultado que esperabas.
Pero corregiste un error, mejoraste un proceso o tomaste una decisión que venías postergando.
Todo eso también es avanzar.
Porque durante una semana podemos:
- ordenar una idea;
- investigar antes de decidir;
- aprender algo nuevo;
- descubrir que algo no funciona;
- descartar aquello que ya no suma;
- mantener una conversación importante;
- mejorar un proceso;
- cambiar de estrategia;
- decir “esto no” para poder enfocarnos en algo mejor.
Ninguna de esas cosas necesariamente genera un resultado que podamos mostrar al final del día.
Pero muchas veces son justamente las que hacen posible el resultado que veremos más adelante.
Hay trabajo que produce resultados y trabajo que los prepara
En desarrollo de software esto sucede constantemente.
Una persona ve una nueva funcionalidad funcionando y puede parecer que ese es “el trabajo”.
Pero antes hubo reuniones, análisis, decisiones, pruebas, errores, código que se escribió y después se descartó, cambios de diseño, problemas que hubo que comprender y muchas horas pensando cuál era la mejor solución.
El usuario probablemente nunca vea nada de eso.
Solo verá el resultado final.
Pero el resultado no existiría sin todo el trabajo invisible que ocurrió antes.
Con nuestros proyectos, emprendimientos e incluso con nuestros objetivos personales sucede exactamente lo mismo.
No confundamos movimiento con progreso
También existe otra diferencia importante.
Estar ocupados todo el día no necesariamente significa estar avanzando.
Podemos responder mensajes, saltar de una tarea a otra, asistir a reuniones y terminar el día agotados.
Y aun así no haber avanzado demasiado.
En cambio, podemos pasar una hora analizando un problema, tomar una decisión importante y aparentemente haber “hecho poco”.
Sin embargo, esa decisión puede ahorrarnos semanas de trabajo.
Por eso la cantidad de cosas que hacemos no siempre es una buena medida del progreso.
A veces avanzar significa hacer.
Y otras veces significa pensar mejor antes de hacer.
Incluso descartar puede ser avanzar
Tenemos una tendencia natural a valorar lo que agregamos.
Una nueva idea.
Una nueva funcionalidad.
Un nuevo proyecto.
Una nueva tarea.
Pero aprender a eliminar también forma parte del crecimiento.
Decidir que una idea no funciona después de haberla investigado no necesariamente fue tiempo perdido.
Descubriste un camino que no necesitás recorrer.
Cambiar de opinión después de obtener nueva información tampoco significa haber fallado.
Significa que ahora sabés algo que antes no sabías.
Y esa información modifica tu próxima decisión.
Antes de evaluar tu semana, cambiá la pregunta
En lugar de preguntarte solamente:
“¿Qué terminé esta semana?”
probá preguntarte:
¿Qué aprendí?
¿Qué ordené?
¿Qué decidí?
¿Qué descarté?
¿Qué entendí mejor?
¿Qué estoy haciendo diferente gracias a algo que aprendí?
Probablemente descubras que hubo mucho más progreso del que parecía.
Porque una semana productiva no siempre termina con una enorme lista de tareas tachadas.
A veces termina con una idea más clara, una decisión tomada o un camino mejor definido.
Y eso también cuenta.
No todo lo que hiciste esta semana se ve.
Hay trabajo que produce resultados.
Y hay trabajo que prepara los resultados.
Quizás lo que hoy todavía nadie puede ver sea justamente lo que haga posible aquello que vas a mostrar mañana.
ISLabs | Ingeniería y Desarrollo de Software